Paso A: Apagar las alarmas (El anclaje de emergencia)
El objetivo de este primer paso no busca solucionar el problema que te angustia, no pretende hacerte avanzar en tus metas, no se trata de una fórmula mágica. El objetivo principal es frenar el desbordamiento que nos provoca la emoción del momento y que acaba siendo un verdadero problema para nuestro funcionamiento habitual.
El concepto:
Cuando entras en crisis, tu cerebro se satura y decreta el estado de alarma. En ese momento, la corteza prefrontal —la parte encargada de la lógica, la planificación y la flexibilidad cognitiva— literalmente se apaga porque el cerebro primitivo asume el mando en modo “supervivencia”. Tratar de razonar o de ser productivo en este estado es como intentar instalar un programa en un ordenador que está ardiendo. Por lo tanto, lo primero y urgente es reducir la carga para apagar el fuego.
El plan de ataque:
Aplicar la técnica del “mínimo operativo”. Consiste en coger tu objetivo del día y cortarlo por la mitad. Si al mirarlo sigues sintiendo parálisis o angustia, vuelve a cortarlo por la mitad. Hazlo tantas veces como sea necesario hasta encontrar un bloque tan ridículamente pequeño que tu cerebro no lo perciba como una amenaza.
Aquí hay un matiz vital: no se trata de decirte “bueno, haré lo que pueda”. Esa frase es una trampa que deja la puerta abierta a la culpa por no haber hecho más. Lo que buscamos es redefinir un nuevo micro-objetivo cerrado y blindado. Al cumplirlo, tu día habrá sido un éxito bajo los nuevos términos de emergencia.
Ejemplos prácticos:
- Frente a las tareas domésticas: Si el plan era limpiar la casa entera y estás colapsando, el nuevo plan blindado es levantarte y fregar un solo plato. Una vez fregado, el objetivo del día está cumplido.
- Frente al estudio o el trabajo: Si tenías que estudiar tres temas y la ansiedad te paraliza, el nuevo plan es abrir el libro, leer un solo párrafo y cerrarlo.
La frase que debes decirte:
“Si no puedes con todo, reduce el tamaño del ‘todo’ hasta que sea algo que sí puedas sostener hoy. Modificar el plan no es fracasar, es adaptarte al nivel de batería que tienes.”

Preguntas frecuentes
- ¿Qué hago en una crisis de ansiedad?
- Aplica el protocolo ABC: Apagar las alarmas (reducir la carga al mínimo operativo), Buscar alternativas y Cambiar la marcha. En el primer paso, la clave es redefinir un micro-objetivo tan pequeño que el cerebro no lo perciba como amenaza.
- ¿Qué es el "mínimo operativo" en el protocolo ABC?
- Es coger el objetivo del día y cortarlo por la mitad tantas veces como haga falta hasta encontrar un bloque tan pequeño que no genere parálisis. Cumplirlo es un éxito real bajo los términos de emergencia, no una rendición.
- ¿Por qué el cerebro no puede razonar durante una crisis?
- Porque la corteza prefrontal —encargada de la lógica y la planificación— se apaga cuando el cerebro primitivo entra en modo supervivencia. Intentar razonar en ese estado es como instalar un programa en un ordenador que está ardiendo.
- ¿Cuántas partes tiene el protocolo ABC?
- Tres: la parte 1 trabaja el Paso A (Apagar las alarmas); la parte 2, el Paso B (Buscar alternativas con la técnica del "Y si"); y la parte 3, el Paso C (Cambiar la marcha). Juntas forman un sistema de primeros auxilios psicológicos completo.